Malos tiempos para la leche

Algo no funciona en el sector lácteo gallego. Si la «unión hace la fuerza», los empresarios que se ganan la vida con la producción de la leche están abocados a ser los vencidos en esta lucha en la que, lejos de formar un frente común, hacen gala de una clara división de posturas. A partir de este mediodía, Santiago de Compostela será el principal testigo de este hecho ya que sus calles albergarán hoy dos manifestaciones -una convocada por el Sindicato Labrego Galego (SLG) y otra por Unións Agrarias (UU.AA) y Xóvenes Agricultores (XX.AA) - para denunciar la actual coyuntura del sector lácteo pero con distintas reivindicaciones.
Unións Agrarias y Xóvenes Agricultores aseguran que cerca de 9.000 ganaderos de toda Galicia secundarán su protesta en la que se exigirán a las industrias lácteas el cumplimiento del preacuerdo, firmado el 7 de octubre por ambas sindicatos, en materia de contratos homologados para la compraventa de leche de vaca. De la misma forma, revindicarán a las administraciones central y autonómica un «plan de reactivación» que implique la aplicación de un único modelo de contrato homologado para las 13.000 explotaciones lácteas de Galicia.
Por otro lado, el Sindicato Labrego califica su protesta como «la única manifestación en defensa de los precios» y acusan a XX.AA. y UU.AA de romper «la unidad en las movilizaciones firmando un contrato sin precio, cuando los ganaderos y ganaderas estuvieron en la calle demandando estabilidad».
Así, el SLG defenderá, en una manifestación paralela, que se establezcan «precios mínimos que cubran los costes de trabajo» para asegurar la cobertura de los costes de producción y evitar que sean las industrias y distribución las que fijen la cotización de los alimentos.
La última ficha en este complicado juego la mueve la Federación de Empresarios de Lácteos (FEPLAC) quien advierte «del manejo que los sindicatos están haciendo, una vez más, del sector productor para la defensa de sus intereses». Por este motivo lamentan la división que realizada «para sacar pecho político» y aseguran que las manifestaciones convocadas para hoy son «una utilización para los objetivos sindicales» en la que «se está dando un mensaje falso de realidad, ante las aberraciones cometidas con las decisiones de algunos».
De esta forma, los empresarios de las vacas acusan a los sindicatos y la administración de ser «los culpables de la ruina que está padeciendo el sector ganadero de la leche» y añaden que «sus acuerdos de contratos-chatarra sólo han favorecido a la industria envasadora».
La FEPLAC advierte de que no va a permitir que nadie «firme acuerdos de vender leche en representación de la patronal sin serlo» ya que «nadie puede entender que acuerden vender leche los que no tienen vacas» provocando «la caída de los precios desde Enero a Octubre de este año en más de un 28 por ciento para el empresario de la ganadería» pero «no la nómina del que firmó», subrayan.
Por otro lado, la Asociación Galega de Cooperativas Agrarias (Agaca) aportó su punto de vista de la confrontación y trasladó su «preocupación» ante la «división» de los productores lácteos gallegos, sobre todo ante la actual coyuntura negativa de los mercados. A su juicio, el enfrentamiento «debilita fuertemente» la defensa de los intereses de los ganaderos ante la industria láctea y las administraciones públicas, «confundiendo al sector y facilitando los abusos».
Agaca defendió la introducción de los contratos homologados como medida para «racionalizar» y eliminar las diferencias entre lo que perciben los ganaderos de una misma industria. Al mismo tiempo, criticó la actuación de las administraciones en materia de defensa de la competencia, trazabilidad y seguridad alimentaria.
Con la polémica servida, y a la espera del resultado de las dos movilizaciones que tendrán lugar esta tarde en Compostela, sólo cabe esperar que los malos tiempos del sector lácteo toquen su fin y se consiga la bonanza de uno de los pilares del rural gallego.

Leave a Reply