Los biodegradables no se usan en todos los cultivos
La última tendencia en plasticultura son los plásticos biodegradables que se usan para los acolchados de los cultivos. La principal particularidad de estos plásticos radica que en, pasado cierto tiempo, se descomponen y lo hacen sin causar ningún perjuicio al medio ambiente. De hecho, Francisco Cirela, director de Marketing del Grupo TPM, explicó que, «debido al contacto con el oxígeno y con las bacterias del suelo, el plástico desaparece y se incorpora a la tierra como materia orgánica y como agua (H2O), y al aire como dióxido de carbono (CO2)». Sin embargo, indicó que este tipo de plásticos no se suelen utilizar en todos los cultivos.
Cirela apuntó que, lo más habitual, es usarlos en cultivos rastreros, es decir, aquéllos cuya masa foliar se expande sobre el suelo y no crecen a lo alto. Éste es el caso, por ejemplo, del melón y la sandía. La explicación no es otra que si estos plásticos estuviesen continuamente expuestos al sol, que es lo que ocurría si se utilizasen en cultivos muy altos, perderían parte de sus propiedades y no se descompondrían de la forma adecuada.
Estos plásticos biodegradables están fabricados con almidón de maíz y, por tanto, son bastante más costosos que los que se usan habitualmente. Precisamente por ello, su uso está más extendido para acolchados que para cubiertas. En cualquier caso, Francisco Cirela explicó que en la provincia de Almería no existe un uso generalizado de este tipo de materiales, sino que su utilización se suele limitar a las zonas del Levante almeriense, donde están más extendidos los cultivos al aire libre. En este sentido, argumentó que esto es así porque, en este tipo de cultivos, lo más habitual es, una vez ha finalizado la cosecha, levantar los plásticos y arar la tierra, aunque, en ocasiones, es imposible eliminar todos los restos de los acolchados. Así, se utilizan plásticos biodegradables para causar el menor impacto ambiental.
En cualquier caso, el director de Marketing del Grupo TPM se mostró totalmente convencido de que el futuro de la plasticultura pasa por estos plásticos más respetuosos con el entorno , ya que «contribuyen al sostenimiento global». Por ello, desde su empresa trabajan en el desarrollo e innovación de este tipo de acolchados.
